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Libros/El camino hacia resultados naturales/Lógica del Resultado Natural
Capítulo 058 min de lectura

Lógica del Resultado Natural

La sección fundamental que explica que el objetivo principal no es más volumen, sino un equilibrio refinado que preserve la integridad del rostro.

Ideas principales de este capítulo

  • El resultado natural no es que parezca que no se ha hecho nada; es que lo realizado sea armónico con el rostro.
  • El rostro no debe leerse por zonas, sino como un todo.
  • La habilidad más difícil es, a veces, no hacer más.

¿Qué significa naturalidad?

Un resultado natural es que la persona siga reconociéndose al mirarse al espejo. La gente le ve mejor, más descansado y más arreglado; pero no puede decir inmediatamente qué ha cambiado en el rostro.

Este es el efecto de calidad invisible. Ese es precisamente el nivel más alto de la medicina estética.

¿Cómo se produce un resultado poco natural?

La mayoría de las veces no es por el primer procedimiento, sino por intervenciones innecesarias añadidas una tras otra. Se añade un poco de volumen, el paciente se acostumbra, quiere un poco más y el equilibrio se rompe poco a poco.

Del mismo modo, eliminar todo movimiento con bótox o cambiar el carácter del rostro también crea artificialidad. No hay que gestionar el movimiento, sino el exceso.

El rostro es un todo

Los labios, las mejillas, las ojeras, la frente y la barbilla no son partes independientes entre sí. Una intervención excesiva en una zona afecta al equilibrio de todo el rostro.

Por eso, el paciente que desea un resultado natural debe aprender a pensar en la proporción total en lugar de en una sola zona.

  • Se mantiene la proporción.
  • La expresión facial sigue viva.
  • El rostro no se vuelve pesado.
  • El soporte de volumen funciona de forma invisible.

Calidad silenciosa:El resultado estético más refinado es aquel en el que la gente no nota 'qué se ha hecho', sino que 'se ve bien'.

El otro nombre del resultado natural es moderación.

Cualquier habilidad técnica puede derivar en artificialidad si no se combina con un sentido de los límites éticos. Por eso, querer un poco más no siempre es la dirección correcta.

Un plan estético maduro a veces avanza con pasos más pequeños pero más precisos.