¿Por qué el rostro masculino se interpreta de forma diferente?
El soporte óseo, la línea de la mandíbula, la estructura de las cejas, la fuerza de la mímica y las proporciones generales en el rostro masculino poseen dinámicas distintas. Por esta razón, algunas decisiones estéticas que lucen bien en un rostro femenino pueden no producir el mismo efecto en uno masculino.
El objetivo aquí no es transformar el rostro en otra identidad, sino hacerlo lucir más descansado, más ordenado y más cuidado.
Las áreas más solicitadas
La expresión severa entre las cejas, las líneas de la frente, el cansancio en el contorno de los ojos, la definición del masetero y el soporte de la línea de la mandíbula son aspectos que se evalúan frecuentemente en el paciente masculino.
Sin embargo, la dosis de la intervención en estas zonas es crítica. Un suavizado excesivo puede provocar una pérdida de carácter.
- Suavizar la severidad de la expresión
- Reducir el aspecto cansado
- Definir mejor la línea del tercio inferior del rostro
- Preservar la naturalidad
Regla fundamental:En la estética masculina, el mejor resultado es que el rostro luzca mejor sin que se note el procedimiento.
Expectativas correctas por parte del paciente
La mayoría de las veces, el paciente masculino no desea que se note que se ha realizado un procedimiento. Por ello, la planificación debe producir un efecto de calidad invisible, no ostentosa.
Un buen médico da pasos menos numerosos pero más estratégicos en el rostro masculino.
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