Lógica del relleno nasal
El relleno nasal corrige visualmente las irregularidades en la superficie de la nariz creando puntos "suficientemente altos". Por ejemplo, si hay una giba en la parte media, se añade relleno por encima y por debajo de la giba para alisar el perfil. Si la punta nasal está caída, se coloca relleno en un punto que soporte la punta (supratip, tip), haciendo que la punta de la nariz parezca levantada.
Indicaciones adecuadas e inadecuadas
Adecuadas: giba leve, punta nasal caída, corrección de asimetría, pequeños ajustes postquirúrgicos, "solución intermedia" en pacientes que no están listos para la cirugía.
No adecuadas: nariz grande/larga (el relleno no puede reducirla), desviación septal marcada, problemas respiratorios, anchura pronunciada de las alas nasales. En estos casos, el relleno solo crea una ilusión visual; el problema funcional persiste.
Atención:El relleno nasal es una zona de alto riesgo. Los vasos que irrigan las arterias radicales y la arteria nasal dorsal son superficiales en la nariz. Una inyección incorrecta puede crear riesgo de oclusión vascular, necrosis cutánea e incluso ceguera. Debe realizarse solo con médicos experimentados, mediante técnica de cánula fina y con volúmenes pequeños.
¿Cuándo se toma la decisión de cirugía?
Si después de tres intentos con relleno no se alcanza el "punto deseado", si existe una diferencia entre la expectativa y la realidad, o si el paciente sigue diciendo que "mejore un poco más", se debe considerar la decisión de cirugía. Algunos pacientes pueden continuar con relleno durante años; otros pasan a la cirugía después de 1-2 sesiones. La decisión es específica según la expectativa.
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Proporciones de los labios y relleno labial natural