El rostro de cinco capas
En la anatomía estética moderna, el rostro se divide en cinco capas: (1) piel; (2) almohadillas grasas superficiales (grasa subcutánea); (3) SMAS (Sistema Musculoaponeurótico Superficial — músculos de la mímica y la capa fibrosa que los recubre); (4) almohadillas grasas profundas; (5) esqueleto óseo junto con el periostio. Cada capa envejece con su propio ritmo.
Las almohadillas grasas profundas (por ejemplo, deep medial cheek fat, espacio de Ristow), aunque permanecen ocultas en el rostro joven, se desplazan o se agotan con el envejecimiento; son la fuente principal del aspecto de vaciamiento del tercio medio facial. La grasa superficial, por su parte, se funde más lentamente pero tiende a "descolgarse" hacia abajo, profundizando el surco nasolabial.
SMAS: el sistema de suspensión interno del rostro
La capa SMAS es una red fibrosa que subyace a la piel, recubre los músculos faciales y se conecta al hueso mediante ligamentos hacia abajo. La relajación o el desplazamiento de este sistema es uno de los indicadores externos más importantes del envejecimiento: con el paso de los años, el rostro "fluye" hacia abajo. El HIFU, la radiofrecuencia (RF) y el estiramiento facial quirúrgico (facelift) son procedimientos que intervienen en esta capa.
Mapa neurovascular
El rostro está irrigado vascularmente por dos arterias principales: la arteria facial, rama de la carótida externa, y la arteria oftálmica, rama de la carótida interna. La anastomosis (punto de unión) de estos dos sistemas se encuentra en la región de la glabela; un relleno mal aplicado en la glabela puede retroceder hacia las arterias que irrigan el ojo y provocar ceguera. Por esta razón, la anatomía de la glabela es un conocimiento que debe ser memorizado para el campo de todo médico estético.
Desde el punto de vista neurológico, el séptimo par craneal (nervio facial) inerva todos los músculos de la mímica. Discurre de forma superficial cerca del conducto de Stensen en la parte anterior de la mejilla; si el ajuste de profundidad es incorrecto en estos puntos, existe el riesgo de parálisis facial temporal.
Atención:No existe tal cosa como una "zona segura" en el rostro; cada área tiene su propio riesgo. Las zonas nasolabial, glabelar, temporal y perioral son áreas de riesgo especialmente alto. El uso de cánulas y técnicas de muy baja presión reduce la gran mayoría de estos riesgos.
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