La pregunta correcta no es "¿Qué puedo hacer?", sino "¿Qué es lo correcto para mí?".
Un error frecuente en las clínicas estéticas es orientar a cada paciente hacia opciones no quirúrgicas. Este enfoque es comercialmente comprensible, pero en algunos casos no es el correcto. Decirle a un paciente de 55 años con una flacidez avanzada que "lo solucionaremos con hilos tensores" es otra forma de negligencia clínica; el paciente desperdicia su tiempo, su dinero y su paciencia. Un buen médico no sustituye la cirugía por procedimientos no quirúrgicos; es honesto con el paciente cuando este no puede prescindir de ella.
Sin embargo, lo contrario también es cierto: no todo paciente es candidato a cirugía. Convencer a un paciente de 40 años con una flacidez leve para que se someta a una operación es un error. Una buena decisión es aquella en la que el hallazgo anatómico y las expectativas del paciente se encuentran en el punto correcto.
No precipitarse a la cirugía sin agotar las opciones no quirúrgicas
Como enfoque clínico general, el paciente debe ver primero qué pueden ofrecer las opciones no quirúrgicas. Un plan de relleno natural, una buena estrategia de bótox, skin boosters regulares y sesiones con dispositivos basados en energía: cuando estos cuatro pilares se aplican juntos, crean un efecto que dura años. La decisión de una cirugía debe considerarse seriamente cuando estos cuatro pilares resultan insuficientes.
A medida que avanza la edad, este equilibrio cambia. En los 30 años, los procedimientos no quirúrgicos suelen ser suficientes; hacia finales de los 40, se pueden combinar la cirugía y los procedimientos no quirúrgicos; después de mediados de los 50, la cirugía interviene con mucha más frecuencia. Esto no es una regla, sino una tendencia promedio.
Nota clínica:Un buen médico se gana la confianza tanto por el cirujano al que deriva como por los límites quirúrgicos en los que es honesto. Decir "usted necesita una cirugía" es, a veces, la frase clínica más valiosa.
¿Qué quejas señalan qué camino?
La flacidez facial leve-moderada puede manejarse durante años con una estrategia no quirúrgica. La papada (jowl) severa, la flacidez profunda del cuello y el exceso de piel requieren un estiramiento quirúrgico. La pesadez del párpado superior se resuelve la mayoría de las veces con blefaroplastia (cirugía de párpados). Los problemas de estructura nasal entran en el campo de la rinoplastia y "corregirlos" con rellenos no quirúrgicos a menudo no es adecuado, e incluso puede ser arriesgado.
En la primera consulta, trazo claramente estas bifurcaciones a mis pacientes. Qué herramienta funciona para qué problema y cuándo ha llegado el momento de la cirugía: esta claridad es refrescante tanto para el paciente como para el médico.
- Capucha/flacidez en el párpado superior — blefaroplastia.
- Bolsas en el párpado inferior — cirugía o procedimientos no quirúrgicos cuidadosos.
- Papada (jowl) severa — estiramiento facial quirúrgico.
- Desviación del dorso nasal / estructural — rinoplastia.
- Flacidez leve-moderada — enfoque combinado no quirúrgico.
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