El rostro con filtro, cuando llega la demanda a la clínica
En los últimos años, ha surgido en mi clínica una demanda que lleva el nombre de "rostro de filtro de Instagram": labios excesivamente voluminosos, pómulos muy altos, mandíbula estrecha, ojos grandes, piel perfecta. Este rostro no es anatómicamente posible; es solo una distorsión digital. Que los pacientes soliciten esta estética en la clínica ha dado lugar incluso a un fenómeno médico: la "dismorfia de Snapchat". En este caso, el paciente experimenta como una angustia psicológica la diferencia entre su rostro en el espejo y el rostro alterado por los filtros digitales.
Un buen médico no satisface esta demanda tal como llega. Hacer todo lo que se pide con la frase "te queda bien" es una ganancia comercial a corto plazo, pero un arrepentimiento tanto para el paciente como para el médico a largo plazo. En la clínica, ante esta demanda, suelo trazar un límite amable pero claro.
No es filtro; es orientación
Hay una frase que les digo a mis pacientes sobre este tema: "No envidien su imagen con filtro; porque esa imagen no es suya". Esta frase es el comienzo de este proceso. Después, juntos establecemos un objetivo realista: la versión más equilibrada, vital y armoniosa de su propio rostro. Este objetivo es realmente alcanzable; puede ser más satisfactorio que el filtro.
Este enfoque de orientación es una responsabilidad médica. De lo contrario, el paciente recorre todas las clínicas e intenta acercarse a un objetivo que se aleja un poco más cada vez. Este camino es, clínicamente, un callejón sin salida. Un buen médico es aquel que puede detener a su paciente antes de emprender este camino.
Nota clínica:Que Instagram o TikTok te hagan sentir "insuficiente" no es un diagnóstico estético; es una condición psicológica. La decisión clínica no debe tomarse sobre esta base. Primero, consoliden la base.
BDD y evaluación psicológica
El Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) —percibir un defecto inexistente o muy pequeño en el propio cuerpo como un gran problema— es un cuadro que no debe ignorarse en las consultas estéticas. En pacientes con sospecha de TDC, un procedimiento estético puede reforzar el problema en lugar de resolverlo. El camino correcto para estos pacientes es: primero apoyo psicológico y luego, si es necesario, planificación estética.
Por supuesto, el diagnóstico de TDC no es tarea de un médico estético; pero tener conciencia sobre este tema y derivar al paciente sospechoso al lugar adecuado es responsabilidad de un buen médico. En la clínica, reservo un tiempo de evaluación inicial especialmente cuidadoso para este tipo de pacientes.
- ¿Es una queja que nota el entorno del paciente o solo el paciente?
- ¿Cuánto tiempo dedica el paciente a la queja? (¿horas al día?)
- ¿Cuántos procedimientos ha recibido de cuántos lugares anteriormente?
- Motivación: ¿es para sí mismo o para mostrarlo a alguien más?
- ¿Es posible establecer un objetivo realista?
Siguiente capítulo
Elección Segura de Médico y Estándares Clínicos