El rostro masculino es diferente
El rostro masculino posee características anatómicamente distintas al rostro femenino: reborde orbitario más fuerte, menor distancia interocular, línea mandibular más marcada, proyección malar más plana, piel más gruesa. "Borrar" estas características destruye la naturalidad en el paciente masculino. La estética masculina natural; preserva estas características mientras descansa los rasgos.
El error más común en pacientes masculinos es aplicar un plan de relleno adaptado al perfil femenino en un rostro masculino. Esto a menudo resulta en un rostro "feminizado" y el paciente se pierde a sí mismo en el espejo. En la clínica, para evitar este error, utilizo estrategias específicas y una reología de producto especial para pacientes masculinos.
Diferencias en dosis y planificación
En los hombres, los músculos de la mímica son más gruesos y fuertes; por lo tanto, la necesidad de unidades de bótox puede ser mayor que en las mujeres. Pero una frente completamente inexpresiva resulta mucho más molesta en un rostro masculino. Por esta razón, sigo una estrategia que deja una ligera actividad en el bótox masculino.
En cuanto al relleno, la estructura facial masculina tolera anatómicamente volúmenes más amplios; sin embargo, se debe mantener la base de la línea correcta. El relleno de mentón apunta a una línea cuadrada o un óvalo fuerte. En los pómulos se prefiere una proyección plana; el relleno de pómulo alto generalmente no es adecuado en el rostro masculino.
Nota clínica:El objetivo de "parecer que no se ha hecho nada" en un paciente masculino es, a menudo, un punto de referencia. El entorno no lo notará, el paciente se verá descansado en el espejo; esa es la definición de la estética masculina natural.
La creciente conciencia masculina
En la última década, las consultas clínicas de pacientes masculinos han aumentado significativamente. La caída del cabello (especialmente PRP y mesoterapia), las ojeras, las líneas de la frente y la calidad de la piel son los temas por los que los hombres consultan con más frecuencia. Este cambio es un avance positivo: la salud de la piel ya no es una cuestión de género, es una cuestión de salud.
Para mis pacientes masculinos, suelo establecer un plan sencillo, de baja frecuencia pero constante: 2-3 inyecciones ligeras al año, skin booster regular, sesiones de dispositivos de energía si es necesario. Este plan marca una diferencia seria a largo plazo sin interferir con la vida diaria del paciente.
- Frente — microdosis, bótox que deja una ligera actividad.
- Glabela — entrecejo; la dosis masculina es ligeramente mayor que en las mujeres.
- Línea mandibular — cuadrada/ovalada; relleno que preserva la proyección masculina.
- Pómulo — proyección plana; soporte sin elevar demasiado.
- Cabello — protocolos de PRP/mesoterapia.