Modelo de ladrillo y mortero de la barrera
El estrato córneo, es decir, la capa más externa de la piel, está compuesto por queratinocitos muertos (corneocitos) y la matriz lipídica que los rodea. Si comparamos esto con una pared, los corneocitos son los ladrillos y los lípidos (50% ceramidas, 25% colesterol, 15% ácidos grasos libres) son el mortero. Cuando el mortero se deteriora, la pared también pierde su función. Esto se mide como un aumento de la pérdida de agua transepidérmica (TEWL, por sus siglas en inglés) y provoca que la piel presente quejas como sequedad, enrojecimiento y sensibilidad.
Microbioma cutáneo: un ecosistema que sabe cómo sobrevivir
En su piel viven aproximadamente 1 billón de bacterias, hongos y virus. Estos microorganismos no son dañinos; la mayoría son beneficiosos o neutros. Las bacterias "buenas", como *Staphylococcus epidermidis*, mantienen el pH de la piel ácido (4.5-5.5), evitando que los patógenos se adhieran. Aunque *Cutibacterium acnes* es el culpable clásico en pacientes con acné, en realidad es una bacteria beneficiosa que también se encuentra en la piel sana; causa problemas cuando su equilibrio se altera.
Cuanto más diverso es el microbioma, más resistente es la piel. El exceso de jabón, los tónicos con alcohol y las exfoliaciones frecuentes reducen la diversidad del microbioma, dejando la piel "estéril". Una piel estéril no es una piel fuerte; al contrario, es una piel extremadamente reactiva.
En la piel SALUDABLE, la barrera:
- Tiene una TEWL (pérdida de agua) baja
- Tiene un pH ácido entre 4.8 y 5.5
- Tiene una alta diversidad de microbioma
- Tiene un nivel de inflamación bajo
- Es tolerante a los productos activos
En la piel con la barrera DAÑADA:
- La TEWL es alta: la piel está "deshidratada"
- El pH es 6+ (desplazado hacia el lado alcalino)
- La diversidad del microbioma ha disminuido
- Existe una inflamación crónica de bajo grado
- Se siente hormigueo y enrojecimiento con los productos
Errores comunes que dañan la barrera
Mi observación en el cuidado diario de la piel es esta: los pacientes no vienen porque "no se cuidan lo suficiente", sino porque no se dan cuenta de que "hacen demasiado". Exfoliación dos veces al día, tres ácidos diferentes, cepillos de limpieza con fricción, tónicos con alcohol y una mascarilla de acero endurecido el fin de semana. Cuando escucho esta rutina, encuentro sensibilidad, enrojecimiento o una superficie fina y descamada en la piel del paciente.
Curiosamente, el tratamiento de la barrera se realiza con "menos". Se eliminan entre el 50% y el 70% de los activos durante un tiempo y se añaden cremas reparadoras que contienen ceramidas y colesterol. Por lo general, en un plazo de 4 a 6 semanas, la barrera se recupera y la piel vuelve a responder al cuidado adecuado.
Nota clínica:En el 80% de los pacientes con rosácea, el tratamiento inicial consiste en "detener lo que se está haciendo". No añadir un producto nuevo, sino eliminar los que están causando daño. Esta es la lección fundamental de la medicina de barrera.
Siguiente capítulo
Luz UV y fotoenvejecimiento: El enemigo número 1 de la piel