Radicales libres y estrés oxidativo
El metabolismo del oxígeno produce especies reactivas de oxígeno (ROS) como subproducto. Estas moléculas tienen un electrón desapareado y "roban" electrones de las moléculas vecinas para lograr el "equilibrio"; este proceso de robo inicia una reacción en cadena. Si atacan a los lípidos, las membranas celulares se deterioran. Si atacan a las proteínas, comienza el daño al colágeno. Si atacan al ADN, aumenta el riesgo de mutación.
Nuestro cuerpo posee sistemas antioxidantes tanto enzimáticos (superóxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa) como no enzimáticos (vitamina C, vitamina E, ácido úrico). Cuando somos jóvenes, este sistema es robusto: se producen radicales libres y se neutralizan. Con la edad, la capacidad antioxidante disminuye y la carga de radicales aumenta; el estrés oxidativo se acumula.
Vitamina C: el estándar de oro
El ácido L-ascórbico tópico (10-20%) es el antioxidante de primera línea en el envejecimiento cutáneo. Su función es triple: (1) neutralización de radicales libres, (2) cofactor enzimático en la síntesis de colágeno, (3) efecto antimanchas mediante la inhibición de la tirosinasa. Los estudios demuestran que la vitamina C tópica aumenta el reservorio antioxidante de la piel a niveles medibles en cuestión de horas.
Los elementos de la vitamina C son inestables: se degradan con el oxígeno, la luz y el calor. Un producto de calidad se formula en una botella de vidrio oscuro, a un pH bajo (por debajo de 3.5), generalmente con vitamina E y ácido ferúlico. El ácido ferúlico estabiliza la vitamina C y puede aumentar su eficacia hasta 8 veces.
Nota clínica:Si las fórmulas de vitamina C se han "vuelto naranjas", se han degradado. Esta degradación significa ineficacia y puede provocar irritación. Prefiera fórmulas que permanezcan de color amarillo claro y termínelas dentro de los 3 meses posteriores a su apertura.
Otros héroes antioxidantes
Vitamina E (alfa-tocoferol): es el antioxidante de la membrana lipídica. Tiene una alta sinergia con la vitamina C; la combinación de C+E es más eficaz que cada una por separado.
Resveratrol: es un polifenol presente en la uva; activa los genes de las sirtuinas y ralentiza el envejecimiento celular mediante un mecanismo llamado "mimetismo de restricción calórica".
Niacinamida (vitamina B3): fortalece la barrera, reduce la pigmentación y equilibra el sebo. Su eficacia está probada al 5% de concentración dos veces al día.
Ácido ferúlico: antioxidante de origen vegetal; estabiliza las vitaminas C y E, y su propio efecto antioxidante también es significativo.
Glutatión: es el "antioxidante maestro" de la célula; sin embargo, su uso tópico tiene una eficacia limitada debido a su escasa penetración. Su forma sistémica se utiliza por vía intravenosa (IV) en algunas clínicas de longevidad.
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